Las Navidades ya están a la vuelta de la esquina.

Se acercan las comilonas familiares y los reencuentros con amigos, los brindis y felicitaciones, los regalos… y viéndolo así… qué ganas, no? Pero las Navidades son una fechas donde disfrutas y te estresas a partes iguales (sobretodo si tienes peques). Llega el andar de un lado para otro, hacer y deshacer maletas, comprar y cambiar regalos, dormir y comer a deshoras… De manera que siguiendo con mi objetivo de organizarme, para que no nos pille el toro en estas fechas (como me suele pasar siempre) y disfrutar de ellas con el menor estrés posible, voy enumerar algunos tips que creo pueden ayudarnos a conseguirlo:

1.- Lo primero que hacemos según se aproximan estas fechas, es adornar la casa, y poner el árbol de navidad. Espero que a estas alturas ya estén más que adornadas, sino… a qué esperas! Será mejor que te pongas a ello, pero ya!, sobretodo si tenías pensado ir de compras porque no querías repetir la decoración del año anterior. En ese caso, es mejor que hagas una lista con todo lo que tenías pensado comprar, para que no se te olvide nada, porque sabes que si eso pasa, lo siguiente será decir – ya iré mañana, o ya iré de paso que tengo que ir a comprar esto otro- y cuando te des cuenta, se te habrán acumulado las cosas. Noooooo…. En mi casa siempre aprovechamos para poner el árbol y los adornos, en el puente de diciembre, creo que es la única cosa que tengo organizada desde…. siempre!

2.- No perderse el sorteo de Navidad (si no has comprado lotería, por favor pasa al siguiente Tip). Os parecerá una tontería, pero me hace ilusión, para mí el día de la lotería de navidad, es como el pistoletazo de salida de las Navidades. Así que, con décimo o décimos en mano, disfruta de los niños de San Ildefonso y… nananananana eurooooossssss (ponerle la musiquita, gracias). Si eres uno de los agraciados, ENHORABUENA! ya no hace falta que hagas planes, ni organices nada, por lo menos durante un tiempo, el mismo que tardas en volver a poner los pies sobre la tierra. De nuevo, enhorabuena! (Envidia sana…)

3.- El siguiente punto y uno de los más importantes, no dejar la tarea de comprar los regalos para el útlimo segundo, y lo digo por experiencia, que todos los años me digo, este año no me pilla el toro y siempre me acaba pillando, el toro, la vaca, la familia del cordero y todos sus…. Y al final siempre me encuentro la víspera de nochebuena o incluso el propio día, corriendo como una loca en el primer día de rebajas, comprando los últimos regalos (aún encima para nunca encontrar lo que tenía en mente). Así que, para evitar semejante espectáculo, hoy en día tienes la posibilidad de comprar por internet todo lo que quieras, lo que permite ahorrar tiempo, además de evitarte el tener que andar por tiendas y centros comerciales. Eso sí, si los vas a comprar por internet, hazlo cuanto antes, ya que en estas fechas los envíos se masifican y luego te puedes encontrar con la desagradable sorpresa de que el regalo no te ha llegado a tiempo. Hay gente que incluso aprovecha para hacer las compras en el black friday, ojalá fuera yo tan previsora (me lo apunto para el año), un aplauso para esa gente, que además de anticiparse, se ahorra unos eurillos, que tal como están las cosas, bienvenidos sean (sobretodo para la tan temida cuesta de enero)

4.- Decidir cuanto antes donde y con quien vas a pasar las fiestas. De esa forma si las pasas en casa, y además, tienes invitados, podrás pensar con tiempo los menús, anticiparte e ir al supermercado para comprar todo lo necesario, y solo dejar para el último día los productos frescos. También tendrás más margen para ordenar/limpiar la casa, sin pegarte un palizón el último día (muy típico en mí también, lo tengo todo). En cambio, si vas a pasar la noche fuera de casa, simplemente tendrás que preocuparte de hacer las maletas (y hacerlas bien, que siempre se nos olvida algo) y decidir que postre llevas. En el postre ya depende de ti si quieres currártelo un poco, y hacerlo tú para quedar bien y decir que colaboraste en algo, o ponerte en modo ahorro de energía y comprar el que mejor pinta tiene de la pastelería de enfrente de tu casa.

5.- Piensa la ropa que vas a querer ponerte esos días. Aquí tienes dos opciones, o bien reservarla y no hacer uso de ella los próximos días, tirando del resto de armario hasta que lleguen esas fechas; o haz una lista con la ropa que vas a necesitar (incluida la interior, siempre hay una favorita) y repásala dos días antes, así, si te encuentras que de repente tu camisa favorita está en el cesto de la ropa sucia, te dará tiempo a lavarla y secarla. No es la primera vez que me veo lavándola en el día y luego tirando de secador y plancha para poder ponerla (alguna vez te ha pasado, no mientas)

6.- Y por último, ten siempre a mano un plan alternativo… sobretodo para esos momentos en que te apetece desconectar de tanta comilona o del primo, tío, cuñado… de turno. Puedes optar por ir a ver una obra de teatro o una peli al cine, hacer una excursión al acuario o museo favorito, ir a ver algún belén viviente (esto a los peques les gusta mucho), acercaros a algún pueblo con alguna tradicción especial… o simplemente quédate en casa de relax haciendo algo que te apetezca, o nada… eso ya para gustos del consumidor.

 

 

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