Seis meses. Ese es el tiempo que ha pasado desde que puse en marcha mi proyecto de Reiniciacc. Y aquí estoy, feliz de seguir con las mismas ilusiones que al principio.

En este breve recorrido he ido aprendiendo muchas cosas. Otras las he ido adaptando o modificando. Entre ellas, mi Bullet Journal. Es una herramienta que ahora mismo considero fundamental en mi vida. Me ayuda a organizarme, a planificarme, a liberar mi mente de la carga de tener que acordarme constantemente de las cosas… sin embargo, es cierto que durante este tiempo he notado algunas carencias, como a la hora de agrupar las tareas por clases o planificarlas para horas concretas.

Como os conté en mi primer POST sobre el Bullet Journal, hay muchísima gente que, como yo, recurre a este método para organizar su día a día. Algunos hacen auténticas maravillas, por lo que nuevamente, recurrí a internet para ver qué ideas podía encontrar y adaptar a esas carencias que estaba teniendo.

De entre todas las que vi, me quedé con dos ideas. La agrupación de tareas por colores según la clase, asignando a cada una de ellas un color diferente. Y por otro lado, la introducción de una franja horaria que me permitirá distribuir determinadas tareas a horas concretas.

Una vez que tenía claro los cambios a realizar, llegaba el turno de ponerlos en práctica, y comprobar si realmente era lo que necesitaba. La ventaja del Bullet Journal, es que es un método de organización muy sencillo y hay que tratar en la medida de lo posible que siga siendo así. Si le acabamos introduciendo muchas cosas, corremos el riesgo de que se acabe convirtiendo en algo tedioso.

Lo primero que hice fue mirar el tema de los colores. Gente… hay todo un mundo detrás de la selección de unos simples bolígrafos o rotuladores de colores. No voy hacer mención de todos, simplemente diré que en mi lugar me decanté por los rotuladores de punta fina de STAEDTLER. No emborronan, no traspasan el papel, sus dimensiones permiten llevarlos cómodamente a todas partes, y al ser de punta fina la escritura es perfectamente legible.

Lo siguiente fue elegir el color para cada clase de tareas:

  • ROSA, tareas hogar
  • VERDE, alimentación/nutrición
  • NARANJA, tareas relacionadas con la web o redes sociales
  • AZUL, deporte
  • ROJO, citas médicas y revisiones (con un peque muy necesario)

Por otro lado, tocaba decidir como poner las horas del día de una manera sencilla, que no ocupase mucho, y sobretodo, que fuera fácil marcar las tareas que se tienen que realizar a una hora concreta. En este caso, lo que hice fue agregar al lado del día, una barra con la franja horaria que abarca desde las 5 hasta las 23 horas (el resto de horas se supone que estoy durmiendo… ). Más sencillo imposible. Esto me permitirá marcar la hora en la que se va a realizar la tarea concreta del mismo color que la clase de esa tarea. Vale, puede que así parezca un rollo. Pero os dejo un ejemplo de como hice para que veáis que estas nuevas incorporaciones no suponen complejidad alguna, facilita bastante la organización de determinadas tareas y el método sigue siendo igual de sencillo y rápido que antes.

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