Alguna vez os encontrasteis en un circulo vicioso del que no erais capaces de salir? 

Yo llevaba tiempo sintiéndome así. En casa, el cansancio se había apoderado de mi, de papi… de nosotros. El trabajo, la casa (siempre desordenada), el peque, el no dar llegado a todo, el querer hacer más de lo que puedes, el no tener tiempo… nos llevó a una situación de crispación permanente. Las conversaciones, sin saber cómo, se empezaron a centrar solo en lo negativo. Cada vez eran más frecuentes los pulsos, casi batallas, de quién estaba más cansado, justificando quien hacía o dejaba de hacer cada cosa. Al final, con el tiempo, te acostumbras tanto a vivir en ese ambiente que te parece que es lo normal, ves que hay más gente como nosotros, y lo usas como disculpa, pero no! No es lo normal, no debería serlo.

Lo peor de todo es que realmente quien me hizo darme cuenta de ello fue mi niño, y lo hizo poniéndome la mano en la cara y diciéndome: “mama que te pasó? Estás triste?”. Con apenas tres años. Entenderéis que esas palabras me cayeran como un jarro de agua fría. Se me encogió el corazón, y en ese preciso instante me di cuenta que lo estábamos haciendo fatal. Pensamos que jugando con él, leyéndole cuentos, llevándolo al parque, a la playa… comprándole algún capricho de vez en cuando… que ya lo estás haciendo feliz. Nos olvidamos que ellos, aunque sean niños, perciben esa tensión, puede que a su manera, pero la perciben. Y aunque está claro que no podemos, ni debemos, meter a los niños en burbujas y hacerlos ajenos a todos los problemas. Aunque sea consciente de que hay que explicarles y hacerles entender que papá y mamá también lloran y también tienen momentos de tristeza, de estar enfadados… en esta ocasión, sentía que no era un momento, sino una situación. Una situación generada por nosotros y evitable. Me di cuenta que no quería que mi niño creciera en un ambiente tenso y que era momento de hacer algo, pero… Que podía hacer? 

Creéis en el destino? O en las coincidencias? No se si por una o por la otra, pero ese mismo día, por la noche, haciendo un repaso a mi facebook, y como si este me hubiera leído la mente, ahí estaba, un artículo hablando del contagio emocional.  (Pinchar aquí para ver el artículo)

Este explica como podemos contagiar nuestras emociones a otras personas, y como nosotros nos podemos contagiar de las emociones de los demás (tanto positivas como negativas). Esto es debido a unas neuronas llamadas “neuronas espejo” que se encargan de imitar lo que vemos, incluidas las emociones que nos producen lo que vemos. De manera que si vemos a alguien bostezar, bostezamos… si vemos a alguien reír, reímos… si vemos a alguien llorar o vemos una película triste, nos invade un sentimiento de tristeza y lloramos. Esto explicado así a groso modo. Pero para entenderlo mejor, os dejo el vídeo de Elsa Punset al que hacen referencia en el artículo. Este no tiene desperdicio y explica perfectamente en que consiste y como nos puede afectar el contagio de las emociones.

La verdad, que después de verlo, y después de ver el ejemplo del tren… me pregunté si la solución sería tan sencilla como simplemente reír, tener una actitud más positiva. Así que decidí probar. Borré de mi cara el ceño fruncido y lo cambié por una sonrisa, aparqué mi tono de voz de crispación, me prometí no quejarme y hablar de cosas positivas, o por lo menos de cosas que no fueran negativas, y sin decirle nada a papi, lo puse en práctica. En mi interior deseaba que funcionara, y para mi sorpresa, no solo funcionó, sino que fue instantáneo. Un beso acompañado de una sonrisa, y un hola cariño que tal el día, dio lugar a una respuesta igual de amable por su parte. Pero claro, esto es como todo, la teoría es muy fácil, pero la práctica.. y mantener todos los días una actitud positiva cuando estás al máximo de tus capacidades no es tarea fácil. Sin embargo, me di cuenta con el paso de los días, que con empatía, optimismo, alegría, buen humor… todo se lleva mejor, y haces que los que estén a tu lado también lo lleven mejor. El círculo del que no podía salir empezó a desaparecer. Estás, y te sientes tan bien, que ya no quieres volver atrás. Habrá momentos, claro que los habrá… momentos de enfados, de tristeza… pero serán eso, momentos. Eso es la vida. 

Ahora viéndolo con perspectiva, puedo afirmar que el contagio de emociones funciona. Es real. El cambio en casa ha sido impresionante, y sobretodo, necesario. Así que ya sabéis… limitemos el contagio de emociones negativas y potenciemos el de las positivas. Más risas en nuestra vida, más alegría, más empatía y más gente positiva. A ver si conseguimos contagiar a todo el mundo! 

Me gustaría hacer un inciso,  ya que no sería justo, por mi parte, hablar de gente positiva, de contagio de emociones y no hacer una mención especial a @madresfera. En parte, mi cambio de actitud también se lo debo a ella, a @madresfera y a toda la comunidad de gente que la rodea. Comunidad a la que pertenezco desde no hace mucho, y a la que estoy orgullosa de pertenecer. Gente de buen corazón. Gente positiva. Gente que te hace sentir bien, que te escucha, te apoya, te respeta, te entiende y te hace ver las cosas desde otras perspectivas. Gracias a ellos empiezo las mañanas con una sonrisa. Sonrisa que me gustaría llegar a contagiar a los que me rodean, y hacerles sentir tan bien como la comunidad de mafresfera me hace sentir a mí. Así que, de corazón, GRACIAS.

10 comments on “Contagio Emocional!!”

  1. Que bonito, gracias por compartirlo. Me alegra mucho que hayas encontrado algo que te haya ayudado a salir de tu bucle negativo. A mi me funciona mucho ponerme música de buen rollo y salta un rato… una canción solo 🙂

    Vídeos de gatitos también, lo confieso xDD

    • Jajajjaja… uy uy uy mi gato hace… 😂😂😂 Pues mira que te digo, que si un día veo que esto no me funciona probaré con los gatitos y lo de saltar! Un beso guapísima

  2. Madre mía, he empezado a leer el Post y parecía que estaba leyendo mi vida de un tiempo para a acá. A veces sientes que estás en una situación sin salida y que sólo va a peor. Voy Intentar poner en práctica lo que comentas, a ver si funciona 😘

  3. Totalmente de acuerdo con este post, es muy probable que todos en alguna ocasión sintiéramos contagio emocional.
    Conectas con una persona y cuando te das cuenta compartes sus sentimientos y pensamientos.
    Esto puede ser bueno o malo, pero si esa persona, es una persona positiva doy fe que te hace la vida mucho mas feliz y agradable.
    Además puede ayudarte personalmente, si eres una persona tímida rodearte de gente positiva te ayuda, tiendes a imitar sus reacciones con lo cual te puedes volver una persona con mucha más empatía.
    Repito, me ha encantado este post, esta reflexion,y pienso que la vida con “alegria” te hace ser mucho mas feliz 😊

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