Preparas tus rituales para empezar el año con buen pie. Piensas en tus propósitos de año nuevo y las ganas que tienes de empezar un año con ilusiones renovadas. Esperas con impaciencia el final de la Navidad que anuncia la vuelta a la ansiada rutina y a la realidad. Y de repente…. de repente 39 de fiebre!

Y no vienen solos. Son unos 39 de fiebre con la casa llena de maletas por deshacer, lavadoras por poner, casa por ordenar, juguetes por colocar, árbol por quitar… Toda esa energía renovada, esa fuerza para empezar el año comiéndote el mundo…. se vienen abajo.

El optimismo se convierte en desmotivación. Pasan los días y tras poca mejoría ves como los virus empiezan a hacer mella también en el resto de la familia.

No recuerdas haber pillado una gripe así en bastante tiempo. Y el peque tampoco. Nos volvemos inseparables, del sofá a la cama y de la cama al sofá. La patrulla canina es nuestra melodía de fondo (no sé por qué estos días le cogió más cariño que de costumbre).

Papi que fue el primero en recuperarse, nos observa desde la grada y hace todo lo que buenamente puede.

Te duele tanto todo el cuerpo que no sabes si llorar o reír. Llorar… es lo que me gustaría, sí! Pero ves al peque a tu lado, con los ojitos rojos e hinchados, con sus 39 de fiebre que no le dan descanso, y de repente te mira y te dice… estoy bien! Contestando a la pregunta de mi mirada preocupada pero sin necesidad de haber formulado la pregunta. En ese momento a pesar de la fiebre me quedo helada. Hay momentos donde dudo de sus dos añitos con actitudes de niño mayor.

Y me digo que suerte tengo. Esto es solo una gripe. Pasará y entonces me levantaré y volveré a empezar con las mismas energías renovadas de antes. Y lo haré para disfrutar de otro año intenso. Porque al lado de mi peque no dejo de aprender. Cada día es una enseñanza nueva. Por muy tópico que suene, mirarlo es una cura para mí.

Así que, aquí estamos, preparados para seguir adelante haciendo frente a este y otros muchos virus que seguro estarán por venir.

Caer está permitido. Levantarse es obligatorio.- Proverbio Ruso

1 comment on “Cuando los Virus Invadieron Nuestras Vidas!!”

  1. La felicidad como la gripe es un estado que se transmite…cuantas veces me contagiaron las niñas pero que felicidad tenerlas a mi lado 🙂

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