Último día… hoy despedimos oficialmente las vacaciones de verano. EMPIEZA EL COLE! Y si soy sincera creo que estoy más nerviosa yo, que el peque!

Y es que desde antes de acabar la guardería (escuela infantil), ya empezamos a mentalizar al peque que esos serían sus últimos días allí. Que luego tendría unas semanas de vacaciones para jugar y estar con los abuelos, tíos, primos.. para finalmente empezar en un cole nuevo. “El cole de mayores”

No sabría decir si está preparado o no, diría que más bien está entusiasmado porque va a ir a un cole de mayores. Mamá, yo no quiero ir a la guardería, quiero ir al cole de mayores. Me dijo el otro día. Y eso harás cariño, irás al cole de mayores. Y lo digo con la boca pequeñita porque si os soy sincera, yo preferiría que siguiera en la guardería de por vida.

Así que, aquí estamos, expectantes de ver que sucede mañana. Deseando que vaya todo bien. Que el peque se adapte muy bien y se lo pase en grande. Porque de lo que se trata es de que aprenda, pero que lo haga jugando y pasándolo bien, disfrutando. Y nerviosa, muy nerviosa…

Aunque pensándolo bien, cómo no voy a estar nerviosa?

Llevamos a vueltas con el cole desde marzo. Desde el mismo momento en que empieza la búsqueda de cole. Que ya de por sí en bastante frustrante, por no decir una odisea (os dejo enlace al Post sobre la búsqueda de cole). Luego rezar o cruzar los dedos para que le toque el cole que elegisteis, preinscripción, listas provisionales, reclamaciones, listas definitivas, reclamaciones… hasta finales de Junio, que por fin, formalizas la matrícula.

Luego la preparación del niño para el cole. Aquí lo de respetar el ritmo de los niños hay que saltárselo un poco a la torera, porque esté preparado o no, el peque tiene que empezar el cole sin pañal, comiendo solo, vistiéndose solo, sonándose los mocos solo…. vamos que tiene que ser autónomo para casi todo. Eso o esperar a que en cualquier momento suene el teléfono del trabajo y escuchar: sería usted tan amable de acercarse al colegio? (es cierto que tb depende del cole e incluso a veces del profesor/a) Y yo en cierta medida lo entiendo, pero también entiendo que a esas edades lo más importante es respetar el ritmo de cada niño. Que en una misma clase hay niños que son de principios de año y otros de finales. Que no se le puede exigir lo mismo. E independientemente de eso, como decía antes, ya no se trata de la edad o el tiempo que tengan, sino del ritmo de cada uno. Un ritmo que por desgracia nos vemos obligados a dejar de lado para que esa llamada nunca se produzca. Porque señores… empieza el cole de mayores! Pero no te preocupes tienes todo el verano para ello. (Sarcasmo on)

A medida que se acerca el día, y ves como los grandes almacenes, librerías y supermercados se llenan de cosas para el cole. Como las RRSS se llenan de consejos y recomendaciones para la vuelta al cole. Te acuerdas que tienes que buscar ese papel que te dieron hace meses en el colegio con la lista de cosas que tienes que comprar. Y aunque, bien es cierto, que yo soy mucho de dejar todo para última hora, por lo visto, debe ser un mal de todos. Porque en vez de parecer que estaba en unos grandes almacenes parecía una yincana. Todos con la misma, o parecida, lista en la mano, en búsqueda del tesoro perdido. Incluso hubo algún momento donde las escenas de mi alrededor eran tan dantescas que parecía que en cualquier momento se iba a convertir en una pelea de pressing cach. Pelea por la última carpeta del tamaño de medio folio, de plástico, con broche para cerrar y de color naranja. Apaga y vámonos!

Para terminar, y como colofón, quedaba el uniforme… así que después de varios correos al ANPA, por fin recibo una respuesta indicando que los uniformes se podrían adquirir en la semana antes del comienzo de curso, en tal sitio y a tal hora. Así que allí me presenté. Nada más entrar por la puerta… pensé que me había equivocado de sitio. Que pasó aquí? Pero si esto es el mercadillo del barrio? Cajas y cajas llenas de ropa rodeadas de gente, alguna con un resguardo en la mano, otra como yo a la aventura. Y todo el mundo a grito pelado… Una talla seis del pichi… eh eh! una talla cuatro del pantalón del chandal… aquí aquí! una talla seis de camiseta… Así que mientras se me quitaba la perplejidad de la cara, me fui colando entre la gente, como pude, hasta llegar a la persona que me parecía estar menos ocupada para pedirle el pantalón, la chaqueta, la camiseta, el pantalón corto… ah! y el mandilón. Ah, no. El mandilón lo tienes que comprar tú por tu cuenta. Simplemente tiene que ser a listas azules y blancas. ¡me cago en todo!

Si esto es como la historia interminable. Allá que nos vamos a la mercería del barrio, pero están agotados… Pues nada, habrá que volver a los grandes almacenes a ver si de esta vez tenemos suerte. Suerte, dije? Esa se esfumó según termine de subir las escalera mecánicas y vi una cola de gente que se iba formando al otro lado de un mostrador que en letras grandes ponía: UNIFORMES COLEGIO. No recuerdo cuanto tarde en salir. Pero se que lo suficiente para desear que esto se acabara pronto y el cole empezara, YA! Eso sí, lo hice con mis dos mandilones en mano y rezando que la talla fuera la adecuada.

Bueno, por fin. Ya está todo. Solo nos queda ir a la reunión del cole para conocer a la profe y que nos explique todo. Abro el correo para mirar a que hora es y ahí está, la frase: recordar que toda la ropa y material escolar tiene que venir correctamente etiquetado!! PORRAS! Menos mal que para esto sí he sido previsora y he comprado por internet unas etiquetas. Etiquetas como las que utilicé en años anteriores para etiquetar las cosas de la guardería y que tan buen resultado me dieron. Así que después de media hora etiquetando ropa, zapatos, carpetas, fiambrera, cepillo de dientes, cajas de kleenex…. puedo decir, AHORA SÍ!!

Ya estamos listos para mañana afrontar ese día que tanto ansiaba que llegara. Pero no ya por volver a la rutina, a los horarios… que tan necesarios son. Sino porque llevamos un año esperando este momento. Preparándonos para ello.

Y eso que nos queda una de las partes que más quebraderos de cabeza nos da a los padres. El periodo de adaptación. Un periodo en el que tenemos que hacer malabares para poder compaginar con el trabajo, pero sin duda una adaptación necesaria para los niños. Adaptación que en función del colegio puede ir desde una a tres semanas. En nuestro caso son dos semanas. Semanas para las que he podido guardar algunos días de vacaciones. Pero de la conciliación familiar o la no conciliación familiar, hablaremos otro día.

Entendéis ahora porque estoy nerviosa? O mejor dijo, ansiosa? Desde marzo, desde marzo pensando en el cole. El cole de mayores. Y por fin, ha llegado el día.

 

 

2 comments on “Empieza el Cole!!”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *