La niñofobia ha vuelto. Basta sólo con entrar en la redes sociales para darte cuenta de ello.

Y por qué ha vuelto? Pues a raíz de un suceso en un restaurante. Y es que ese restaurante decidió no darle una mesa a unos padres que iban acompañados de sus hijos, por el simple hecho de que los niños no le salían a cuenta. Si si… así como lo escucháis! El padre que se mueve bastante por las redes sociales, entre la incredulidad y la indignación, decidió hacerlo público con una tira cómica.

Esto empezó a correr como la pólvora y tal revuelo se montó, que al final, el restaurante no tuvo otra opción que pedir disculpas. Pero claro, esto ya no tenía marcha atrás. La polémica de si se debe prohibir la entrada a niños o no, de que haya hoteles libres de niños o no… ya estaba servida.

Empezaron a salir comentarios de todo tipo. De apoyo, en contra, algunos desde el respeto y otros, desde mi punto de vista, ofensivos y sin sentido. La polémica fue creciendo, tanto fue así, que madresfera (la mayor comunidad de blogs de padres y madres en castellano) para poner un poco de cordura y sentido, decidió hacer un carnaval de post con el lema #StopNiñofobia, para que la gente pudiera expresar su punto de vista.

Y aquí estoy yo, intentado explicar un punto de vista que por lo que veo, a priori, discierne bastante de la opinión general. Quizá por eso este sea uno de los post que más me ha costado escribir hasta el momento.

Por qué? Pues porque parece que este es uno de esos temas donde todo tiene que ser blanco o negro, y no puede haber un termino medio. Sin embargo, como todo en esta vida, creo que en este caso también puede haber un termino medio.

Para empezar. NO, no estoy a favor de que echen o prohiban la entrada de niños a restaurantes, hoteles… NO, no estoy a favor de los que te miran mal en el tren, avión o autobús, por el simple hecho de entrar con un bebe o con un niño. Y menos cuando la gente se justifica diciendo que los niños molestan. Porque molestar, te puede molestar cualquiera, no tiene porque ser necesariamente un niño.

Si somos coherentes, tenemos que entender que los niños son niños, por muy educados que estén son impredecibles, inquietos, curiosos… Aún están aprendiendo a gestionar sus emociones, y a veces, de estar tan tranquilos pueden pasar a tener una rabieta descomunal. Pero en esos casos, y si seguimos dentro de la coherencia, no hace falta que nadie se eche las manos a la cabeza, porque los propios padres tomaremos las medidas oportunas para remediarlo. Que sí, que hay padres que pasan de todo, que dejan a sus niños hacer lo que quieran y no les importa el resto del mundo. Sin embargo, no pueden pagar justos por pecadores. Y esos padres, por suerte, son una minoría.

Ahora bien, donde no estoy de acuerdo es en ir en contra de esos negocios, restaurantes y hoteles donde deciden que su clientela sea para uso exclusivo de adultos, como les suelen llamar libres de niños.

Estos días no hago más que leer post donde los critican. Critican a la sociedad de querer excluir a los niños de nuestras vidas, hablan de discriminación, de que somos unos intolerantes, de que no sabemos convivir… pero yo me pregunto, quiénes? Quiénes son los que discriminan? Quiénes son los intolerantes?

Nos estamos refiriendo a la gente que no tiene hijos?

Cuando saltó la polémica, y vi que yo era de las pocas que lo veía de diferente manera, decidí buscar información sobre estos tipos de locales libres de niños. A lo mejor era que me estaba perdiendo algo. Locales donde los dueños dicen responder a una demanda que no tenía cabida hasta ahora. Y la verdad que me saltó la duda de saber qué tipo de clientela es la que demanda estos locales. Para mi sorpresa me encontré que la mayoría de los clientes que demandan estos locales, son precisamente parejas con hijos, que hacen escapadas para desconectar de todo. Entonces? Somos los propios padres los que discriminamos a los niños? No lo creo.

Hoy en día podemos ver como los locales de ocio enfocados a las familias con niños han ido considerablemente en aumento. Bares con parques de bolas, restaurantes con animación infantil, buffet para niños y servicio de guardería… por qué no permitir locales enfocados exclusivamente a parejas, al descanso y a la tranquilidad?

Sinceramente creo que estos tipos de locales no son un rechazo hacia los niños, una discriminación, sino una opción más, y sin más!

Hablamos de tener empatía hacia los niños, de enseñar a respetar, a convivir, a ser tolerantes… pero lo estamos siendo nosotros con esa gente que simplemente busca una alternativa de ocio?

18 comments on “Niñofobia o Alternativa?”

  1. Pues me parece que te has expresado super bien y que es muy razonable tu postura :*

    Yo siento que prohibir quizas no es tan malo, como dices, pero no me acaba de convencer como “manera” 🙁

    • Si es que yo creo que el problema es un poco el punto de vista que le quieras dar. Yo no estoy a favor de prohibir. Pero para mí un hotel para adultos no lo veo como una prohibición lo veo como una elección más de ocio para otro tipo de clientela. Yo voy a tener lugares donde a acudir con mis niños y si un día me apetece desconectar de ellos, un sitio donde estar sin ellos y sin los de los demás también.

  2. Muy buen punto de vista… 😉 Me quedo con que evidentemente es un tema mucho más complejo. Creo que gran parte del problema radica en que los peques son, por desgracia, los más indefensos, y un blanco fácilmente vulnerable. Aunque vayan con sus padres, normalmente en nuestro inconsciente nos envalentona, creo, el vernos por encima de ellos, y eso nos otorga un cierto tipo de “razón” peligrosa, que se esfuma cuando tratas con adultos iguales, que actúan en un momento dado, de forma similar (maleducados, borrachos, idiotad en general, etc). Contra esos no reaccionamos igual, orque en cierta forma -vuelvo a creer- nos acobardan más las imprevistas consecuencias…

    • No te quito razón! Nuestro instinto como padres es defender a nuestros niños que como bien dices son los más vulnerables. Pero flaco favor les hacemos si pedimos una cosa y luego no cumplimos con el ejemplo.

  3. Anda que te creías que te saldrían haters y va a ser que no, porque me parece una postura coherente y justo como dices TOLERANTE. Existen los matices como bien comentas y hay de todo en la viña de Señor jajajaja padres que pasan, padres que están pendientes, niños que gritan y adultos que también gritan; creo que dejas claro las razones que si enfada como las miradas solo con ver a un niño o que echen a alguien de un sitio por tener niños o porque “molestan” o no sale a cuenta. Los extremos son sin duda malos y hay que empatizar en las situaciones y respetar opiniones.

    • Muchas gracias Itzel! Ya veremos si al final me salen haters o no! 😉 Espero que todos los que lo lean lo entiendan como tú! Ese era el fin. Un beso.

  4. Estoy de acuerdo contigo. Creo que tenemos que ser un poco más tolerantes. Que haya esos sitios esta bien. No a todos les gustan los niños y muchas personas quieren relajarse un poco y desconectar del tema niños. Basta con no ir a esos sitios. En cuanto a los trenes también pienso que igual que hay una zona en la que no se admiten niños (para relajarse, silencio y trabajo) también podría haber un vagón familiar para niños para que jueguen e interactuen. Podría ser interesante. Pero en definitiva, se trata de escoger los sitios que te interesan o no, teniendo hijos o no. Para eso hay tantas opciones.

    • Claro! Hay mucho ocio para disfrutar en familia, cada vez más. No veo mal que empiece a haber alternativas y no por ello tenemos que pensar que su finalidad es discriminar a los niños.

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