Este ha sido el primer año que hemos celebrado Halloween, Samain aquí en Galicia. Y lo hemos hecho porque al peque todo esto de los bichos, telarañas, monstruos y fantasmas le alucina. No me digas por qué, pero así es!

Aprovechando que la escarlatina hizo acto de presencia para no perderse la fiesta, y que estuvimos sin poder ir al cole y sin salir de casa unos días, decidimos tirar la casa por la ventana. Decoramos la casa… telarañas, cucarachas, arañas, moscas, murciélagos… Improvisamos unos disfraces de médicos locos con cosas que teníamos por casa. Pintamos y decoramos dos calabazas. Hasta hicimos galletas. Eso sí, la parte de decorar las galletas mejor la obviamos, fracaso absoluto. En definitiva, nos lo hemos pasado bomba, y digo hemos, porque he disfrutado de todo, tanto o más que el peque. Estaré viviendo una segunda infancia?

Sin embargo, esto del Halloween no lo viven todas las familias igual. Ya que lo que en nuestra casa vivimos como una fiesta divertida, en otras casas lo viven con preocupación y cautela. Cautela de que los niños no se asusten y aparezcan nuevos miedos. Precaución a la hora de que puedan ver determinadas cosas a sabiendas de que no están preparados o que esas cosas le puedan desagradar.

Si sabemos que nuestro peque se asusta con facilidad, es innecesario someterlo a una fiesta donde todo lo que se ve son monstruos, fantasmas, sangre y bichos… por muy de moda que se haya puesto. Hay más fiestas para disfrutar. A veces trasladamos nuestros gustos y deseos a los de ellos y los obligamos a hacer cosas que no le agradan por el hecho de que a nosotros sí. A veces incluso recurrimos al “a mi de pequeño me hubiese gustado” sin tener en cuenta lo que realmente le gusta o le conviene al niño.

Y entiendo que muchas veces ya no depende solo de nosotros sino de nuestro entorno. El cole, la tele, las tiendas… a veces nos adaptamos a la sociedad, como en todo en esta vida. Acabamos haciendo lo que hace la mayoría, para socializar y sobretodo para que nuestro niño no se sienta menos que otro, que no se sienta discriminado. Un pensamiento erróneo, pero que en la mayoría de los casos es así. Y es respetable, siempre que lo que vayas a hacer no perjudique a tu niño. Lo primero son ellos y no siempre debemos seguir o hacer lo que diga o haga la mayoría. (esto da para un post a parte)

Y digo esto porque los niños, y sobretodo los más pequeños, son los más propensos a padecer pesadillas. Eso es debido a que cuando son pequeños aún no saben diferenciar lo que es realidad y ficción. Por eso en fiestas como la de Halloween hay que tener un especial cuidado con las cosas que ven. Tengo que reconocer que ayer jugando a “Truco o Trato” por el pueblo, había disfraces y locales auténticamente terroríficos. Mi niño cuanto más terrorífico era más lo disfrutaba. Sin embargo, me crucé con muchas madres y padres con niños asustados. Repitiendo frases como “no pasa nada cariño, es de mentira”, “no hace nada, es de broma”, “es un disfraz, los zombies no existen“, “los monstruos solo existen en los cuentos“… Toda una premonición a que esa noche en sus casas posiblemente aparezca algún nuevo miedo acompañado de alguna que otra pesadilla.

En este caso las pesadillas vienen provocadas por una situación de miedo ante algo que vieron y les asustó. Sin embargo, muchas veces, de hecho, la mayor parte de las veces, ocurren sin motivo aparente. Entonces que podemos hacer?

Como evitar las pesadillas:

  • Tener una rutina a la hora de acostarse. En casa por ejemplo procuramos siempre un bañito de espuma (incluso hay geles de baño relajantes y que ayudan a conciliar el sueño, nosotros no los hemos probado), luego cenamos,  nos cepillamos los dientes y nos vamos para la cama. En cama leemos un cuento o cantamos alguna canción (siempre cae más de uno) y a dormir.
  • Respetar los horarios en la medida de lo posible, intentando que la rutina de la que hablamos antes sea siempre a la misma hora.
  • Se puede optar por dar un masaje relajante con una cremita antes de dormir.
  • Dejar que duerma con su peluche o juguete preferido para sentirse acompañado.
  • Evitar a última hora del día hacer juegos excitantes, ponerles dibujos o películas que los puedan alterar o dar miedo.
  • Tener en la habitación un ambiente relajado. Recurrir a lámparas de noche infantiles (lámparas quitamiedos) que emiten luces tenues e incluso algunas también musiquitas agradables de fondo.
  • Evitar cenas copiosas que dificulten la conciliación del sueño.
  • Ante cualquier cosa que veas que le asuste, ayudarle a que lo entienda y que sepa diferenciar bien la realidad de la ficción.

Que hacer si aparecen:

  • Aprovechar la hora del cuento para leer cuentos que tratan el tema de las pesadillas. Títulos como: De verdad que no podía, de Gabriela Keselman, Gato Guille y los monstruos, de Rocio Martinez, Yo mataré monstruos por ti, de Santi Balmes, Los miedos del capitán Cacurcias, de Jose Carlos Andrés….
  • Cuando se trata de una pesadilla se recomienda despertarlos, aunque lo normal es que ya lo hagan ellos solos. Si se decide despertarlo hacerlo de manera suave y progresiva, acariciándolo y susurrándole al oído para que sepa que estamos ahí.
  • Tranquilizarlo y hacerlo sentir seguro y protegido. Hablarle con calma y explicarle que en casa y en su habitación está seguro.
  • Empatizar con el niño. Explicarle que las pesadillas son sueños que nos asustan, que los mayores también los tenemos.  Y que es normal y que no pasa nada si se siente miedo en ese momento.
  • No se le debe preguntar lo que estaba soñando. Sin embargo si decide contárnoslo debemos prestarle atención. Nunca deberemos ignorarlo o restarle importancia.
  • Ayudarle a que vuelva a conciliar el sueño quedándonos con él hasta que esté completamente calmado. Podemos darle ese juguete favorito con el que se sienta acompañado, contarle un cuento agradable que le ayude a olvidarse del sueño malo que ha tenido, cantarle una canción, hacerle caricias…

En caso de que las pesadillas se vuelvan recurrentes se deberá visitar a un especialista.

Cómo vivisteis vosotros Halloween? Vuestros peques son de los que les gusta o les da miedo?

 

 

3 comments on “Halloween… Puede Acabar en Pesadilla!!”

  1. La verdad es que Halloween es una celebración que no me gusta nada de nada. Apovecharé que mi peque es aún demasiado peque para olvidarme de ella porque en unos años me tocará, qué le vamos a hacer? Geniales tus consejos!

  2. A mi peque le gusta halloveen y disfruto mucho de la fiesta no dijo en ningún momento que le daba miedo ella toda entera pero a mitad de laa noche aparecio en mi cama, que casi me da un susto de muerte jajajaja y a calmarla porque una araña enormisima le atacaba, anotamos los titulos de los cuentos gracias 😘

    • Pobre! Si es que aunque no les de miedo, a veces viven las cosas con tanta intensidad que al meterse en cama lo reviven… Gracias por comentar. Espero que te gusten! Un abrazo.

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