Hace unos días os contaba en un post que al peque le diagnosticaron ambliopía o lo que es lo mismo ojo vago, y por lo tanto va a tener que usar gafas durante una temporada. Sin embargo tenía pendiente contaros como fue el proceso de buscar gafas.

Y diréis, qué tiene de particular buscar unas gafas para un niño?

Pues no tendría nada de particular si estuviésemos hablando de un niño de cuatro, cinco o más años, pero por desgracia para niños más pequeños, os puedo adelantar que, no es nada fácil. 

Cuando nos dijeron que el peque iba a tener que usar gafas, y después del bajón inicial, lo primero que pensamos fue: hoy en día hay gafas de todas las formas y colores, de dibujitos, de superhéroes, de metal, de pasta… así que le compraremos unas chulas. Lo que sea necesario para que se adapte bien a ellas y le molesten lo menos posible para jugar, saltar, correr…

Y con esa idea nos fuimos a la primera óptica, óptica en la que trabaja un amigo nuestro. Según se probó las primeras, para valorar que talla es la que usaba, comprobamos que las más pequeñas que tenían en la tienda, una talla 43, le quedaban grandes. En ese momento nos dimos de bruces con la realidad. Y la realidad es que, palabras textuales de nuestro amigo, no hay muchas gafas para niños pequeños porque no hay demanda. Lo vais a tener complicado. 

No estaba equivocado.

Como ya os comentaba en el otro post, la edad recomendada para llevar por primera vez a los peques al oftalmólogo es sobre los tres años, sin embargo a menos que tenga un problema que se detecte a simple vista (nunca mejor dicho), no tendemos a llevarlos hasta que son un poco más grandes. Esto hace que sean muy pocos los niños de menos de cuatro años que usen gafas, y por lo tanto a penas haya gafas en las tallas 41, 42 o inferiores. Por el contrario, para niños a partir de cuatro años, donde las tallas van desde la 43 ya se puede encontrar bastante variedad.

Visionlab, Afflelou, Multiópticas, Óptica 2000, Opticalia, General Ópticas…. fueron muchas las que visitamos, y en todas sin excepción el mismo resultado… un modelo sólo, con suerte dos… y óptica tras óptica siempre el mismo o muy similar. Al final llevados un poco por la desesperación empezamos a mirar por internet pero, sorpresa, el resultado fue el mismo. En las páginas web tampoco encontrábamos gafas de la talla 41, ni de la 42… la mayoría eran de la talla 44 en adelante. Página tras página me encontraba siempre con los dos únicos modelos que ya había visto en las otras. Modelos que no nos servían porque además de que no le sentaban estéticamente bien, no se le adaptaban bien en la nariz y le molestaban.

A la mañana siguiente, decidí coger el listín telefónico de todas las ópticas de mi ciudad, empecé a llamar una por una a todas las que aún no había visitado.  Mi intención era preguntar si tenían gafas de la talla 41 o incluso 42, antes de presentarme allí. El peque se estaba empezando a cansar de ir de tienda en tienda probando siempre las mismas gafas. Hasta hubo un momento que ya cansado me dijo que no quería probar más gafas. Normal, pobre, por eso queríamos evitar seguir dando tumbos de un lado para otro y que les acabase pillando manía antes ni siquiera de haber comprado unas. 

Una de estas ópticas me dijo que, aunque ellos no tenían, trabajaban con una marca que sí que las tenía, que podían pedírmelas sin compromiso, probárselas y si luego no le sentaban bien o no nos gustaban, que no pasaba nada.

De esta manera descubrí la marca de gafas NANO

Fue entrar en su web y ya se me iluminó la cara al ver que tenían una colección llamada NANObaby. Esta colección incluye gafas a partir de la talla 34 (para bebés). Gafas redondas, rectangulares, ovaladas… de distintos colores. No es que sea una mega colección pero era lo mejor que había visto hasta el momento. Además en la web tienen un apartado que es “Nuestras Ópticas” donde puedes consultar las ópticas que trabajan con ellos. Esto me permitió saber que en mi ciudad había otras ópticas que también trabajaban con ellos. Una de ellas incluso ya las tenía en la tienda, por lo que no tendríamos que pasar por el proceso de pedirlas previamente.

Ese mismo día fuimos hasta allí, con muchas expectativas y con ganas de encontrar algo que se le adaptara bien. Ya me daba igual que no fueran de superhéroes, que no tuvieran dibujitos o que no fueran de su color favorito, solo quería unas gafas que le sentaran y se le adaptaran bien. Por eso cuando la chica que nos atendió, nos sacó cuatro o cinco modelos, no daba crédito. Lo que debiera ser así desde el primer momento, estaba siendo un sueño. Sueño que se esfumó rápidamente, tan rápido como nos dimos cuenta que la talla no era lo único importante, ya que a pesar de que todas las que nos trajo eran de su talla, ninguna de ellas se le terminaban de adaptar bien. Y ahora qué?? Creo que la desesperación era tan notable en mi rostro, que la pobre chica se levantó al compás de “darme un segundo” y desapareció. Y lo hizo para volver con otros tres pares de gafas. Distintas a las anteriores, aunque de la misma marca, Nano, y en una talla más grande que la que nos correspondía, a pesar de que a simple vista no había demasiada diferencia. Diferencia que fue más palpable al probárselas, pero… sí, a pesar de quedarles un poco grandes, de entre ellas había unas que le quedaban genial, y además, lo más importante, se le adaptaban bien y no le eran incómodas.

El broche de oro fue cuando nos dijo que las gafas eran convertibles, dos gafas en una. Y cómo es eso? Pues las gafas se pueden desmontar de manera que puedes elegir entre ponerle las patillas o ponerle una goma. Ya había visto gafas con goma, de hecho eran las que más veces me habían enseñado, pero no eran desmontables, y no tenían nada que ver con estas. Esta goma es ancha, elástica, se puede ajustar en tamaño y por la parte de dentro es de un material más suave para que no le tire del pelo o le irrite. Si esto fuera poco, en la parte que se unen los cristales con las patillas (o la goma) son flexibles, no llevan tornillos, esto hace que sean difíciles de romper.  Así que sí, era todo perfecto, menos el tamaño. Pero espera, acabo de mirar y las hay en un tamaño menos, se pueden pedir… estas palabras sí que fueron oro puro.

gafas azules de la marca nano que son dos en uno. Se le pueden poner patillas o goma elastica

Esperamos con impaciencia que llegaran, pero la espera valió la pena. Eran sus gafas. Sus primeras gafas. Al peque le encantaron y se le adaptaban genial. Estuvo unos días con las patillas, y luego probamos con la goma. Y creo que la goma fue todo un acierto sobre todo para llevar al cole. Puede saltar, correr, jugar, tirarse por el suelo… que las gafas se mantienen en su sitio. Esto creo que ayudó mucho a que la adaptación le resultara muy muy fácil.  Desde el primer día, no se las quita. Es más, si se me olvida ponérselas (falta de costumbre) pregunta por ellas. Asombroso. Debo decir que en cole tanto la profe como los compis también se lo pusieron muy fácil. Algunos amiguitos ahora se quieren poner gafas de lo que le gustan. Y yo… yo puedo respirar tranquila.

Así que si estás buscando gafas para tu peque, y al igual que nosotros, no encuentras gafas de tallas pequeñas (supongo que también dependerá de la ciudad o el sitio en el que vivas) te recomiendo la marca NANO.  

Si has pasado por esto y conoces alguna otra marca que también tenga variedad en tallas pequeñas, por favor déjala en comentarios para ayudar a otros papis que estén buscando. 

 

 

 

2 comments on “La odisea de buscar gafas infantiles”

  1. Tengo un post a medio escribir contando nuestra experiencia, creo que se las pusimos a la par!!. Te tengo que corregir una cosa para 4 años no esperes encontrar mas de uno o dos modelos por tienda, feos, caros y que tampoco le encajaba en la nariz. 37 tiendas vimos nosotros!! Las nano las tenian en un par xo al peque no le terminaban de encajar y lo de la goma no nos lo enseñaron! Pero como es posible k no haya ni una sola gafa de superheroes para niños de 3-4 años????? Las nuestras son de (+)vision modelo propio creo. Pero ya las rompio ayer (2 meses). Menos mal k cogimos el seguro 🙈🙈🙈🙈 un besazo!!!

    • Madre mía! Yo entiendo que haya pocas porque no hay demanda, pero hombre, una cosa son pocas y otra es nada. Pues sí, ahora que lo dices el peque tiene tres pero le queda nada para cumplir cuatro por lo que efectivamente en unos meses estaríamos en las mismas. Yo lo que vi es que todas son de la talla 44 en adelante, y en esa talla ya meten a los de cuatro años pero claro… depende también del niño. Nosotros tb le cogimos el seguro aunque estas gafas son elásticas y es muy complicado que las rompa. Además el seguro nos cubre también los cambios de graduación que a nosotros nos va a venir genial. Espero con ansia tu Post. A ver si la ópticas se ponen las pilas! Que tampoco pedimos tanto. Un beso 😘

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