Suena el despertador. Son las cinco de la mañana. A penas he podido pegar ojo, me queda un día muy intenso por delante, por fin ha llegado el #MBDay18. Aún no tengo decidido que me voy a poner, lo decidiré mientras me ducho. El avión sale a las seis y media y aún tengo que terminar de preparar la mochila. Chapas, tarjetas de visita, baterías externas, cartera, tarjetas de embarque, una muda… creo que me tenía que haber levantado antes! Los nervios se apoderan por un momento de mí. Hace frío y llueve, pero me da igual, estoy emocionada y nada me lo va a estropear. De camino al aeropuerto a penas digo nada, mi mente ya está en Madrid desde hace horas, intentando imaginarme como será todo.

La entrada del aeropuerto está llena de coches, me bajo corriendo, a penas me da tiempo a despedirme. Según entro por la puerta del aeropuerto me encuentro a Sonia, la primera desvirtualización del día, nos saludamos con dos besos pero no hay tiempo para mucho más. Ya tenemos que embarcar y viajamos en compañías diferentes, así que nos saludamos y despedimos casi al momento. Nos volveremos a ver en Madrid. El viaje en avión se me hace extrañamente corto, con las ganas que tenía de llegar y abrazar a la gente pensé que se me haría eterno. Quizás sea porque he aprovechado para repasar las líneas de metro que tengo que coger y donde tengo que hacer los transbordos. No quiero equivocarme, en la última parada, Palos de la Frontera, estarán Raquel, Sonia e Isabel esperándome para ir juntas al hotel del evento (Hotel Rafael Atocha).

En Madrid también llueve. Ahora me dirán que la culpa es mía, que me la he traído de Galicia. Pero en Madrid ya lleva varios días lloviendo, no es cosa de meigas, lo juro. Mientras divago veo venir a lo lejos a Raquel, Sonia e Isabel… Buf! Que subidón! Las beso, las abrazo… y nos vamos. Mientras caminamos bajo la lluvia, pienso en la suerte que he tenido de llevar este abrigo de capucha grande para mantener mi flequillo liso a raya. Manías que tiene una. De pronto Raquel me saca de mis pensamientos para decirme que ya estamos llegando – eso de ahí es el hotel – me señala. Siento como el corazón se me acelera. La gente está aglomerada en la entrada del hotel. Intento buscar caras conocidas y ahí está, mi querida Vanesa. Llevaba tanto tiempo queriendo abrazarla que me olvido de todo y me abalanzo sobre ella. Y la abrazo, la abrazo fuerte… y no hubiese pasado nada si no fuera por mi maravilloso abrigo, empapado hasta las trancas! Empezamos bien!! Acabo de poner pingando a la Diva. Madre mía!! Mientras me fustigo internamente por mi torpeza, entro en el hotel. Lo primero que hago es deshacerme del abrigo maligno, no vaya a ser que la vuelva a liar. Mientras lo dejo en una silla me fijo en cuantísima gente hay, la mayoría no se quienes son. En ese momento me siento como una aguja en un pajar. Perdida. Sentimiento que se esfuma según veo a Sara, Marta, Zana, Eve, Zora, Carlos, Cristina… No me lo pienso ni un segundo y, ahora sí, sin obstáculos mojadores de por medio, los beso y abrazo tan fuerte como puedo. Que alegría más grande. Solo me falta ponerme a saltar como una niña pequeña.

Fotografía hecha por @chibimundo

Empiezan las presentaciones, y me alegra enormemente ver cómo le voy poniendo cara a muchos blogs. Al final del día serán tantos que posiblemente muchos de ellos se me habrán olvidado o tendré caras y blogs cruzados. Mi cabeza ya empieza a hacer planes para que eso no me pase en el próximo MBDay. Pero no nos adelantemos. Entre presentación y presentación siguen los reencuentros. Lucy, Sem, Estela, Sunne, Ana, Cati, Andrea… cuánta gente bonita. Me siento afortunada! Mientras hablo con la gente mis tripas me recuerdan que no he desayunado, así que me pido un descafeinado, ya bastante nerviosa estoy. Le pego un sorbo y me quemo la lengua, vaya, vayita!! diría Carlos. Veo que mucha gente ya lleva la acreditación colgada del cuello, miro el reloj y veo que son las diez menos cuarto. Las palabras de Mónica y Rocío me vienen a la cabeza: a las diez en punto empezamos!! Le soplo al café para que se enfríe y me lo termino lo más rápido que puedo. Al terminar me dirijo a buscar mi acreditación. Mi primera acreditación, Cecilia, blog Reiniciacc. En ese momento soy más consciente que nunca de lo que significa madresfera. Siento que formo parte de algo grande, maravilloso… y me vengo arriba. Junto con la acreditación una bolsita preciosa de madresfera de tela, y dentro un montón de cosas. Que ilusión!

Entro en la sala, y me impresiona ver tantas sillas. Todas y cada una de ellas perfectamente adornadas. De los respaldos cuelgan unas bolsas amarillas de la marca Colacao, encima de los asientos otras que son inconfundibles de caldos Aneto y por último en el suelo una tercera de color azul que pone Juguettos. Son alguno de los patrocinadores del evento, junto con Gocco, spreaker, Worten, tutete, Piccolo Mondo PR, El Corte Inglés, Mustela… y que han tenido el gesto de obsequiarnos con algunos detalles. Las miro y me pregunto como leches voy a hacer para llevarme todo eso a mi casa. La próxima vez, al comprar el billete de avión pondré que, a la vuelta facturo. No puedo evitar reírme yo sola.

Veo a lo lejos a Mónica, la gran Mónica y me tengo que contener para no ir corriendo a abrazarla, así que mantengo la compostura y espero a tener la ocasión de hacerlo. Mientras, aprovecho para sacarme fotos con todo el que puedo. Quiero tener el recuerdo de este día y de toda la gente. Quiero disfrutar de cada segundo. Mónica aparece de nuevo. Aprovecho que la tengo prácticamente al lado para acercarme a darle dos besos y un abrazo, poca cosa para agradecerle tanto. Me pregunta por el viaje – todo muy bien – le respondo. No hay tiempo para decir nada más. Son las diez, hay que empezar! Veo a Rocío, y en mi mente empiezo a tararear Rocio Cano, Rocio Cano… pero me quedo con las ganas de saludarla, por lo menos de momento.

Me acomodo en mi asiento, con tanta bolsa a mi alrededor no me “remexo” (como se dice en mi tierra). A mi izquierda Josevi y su mujer Mirian, encantadores… a mi derecha Sara, le había prometido sentarme a su lado para obligarla a mantener la boca cerrada, según ella no es capaz de callarse ni debajo del agua. Y otra cosa no, pero avisarnos de que tenemos que estar calladitos durante las charlas… ejem!! Se empieza a escuchar una música, es de la BSO de la película coco, Mónica se arranca a cantar. No podía ser de otra manera. Y a pesar de algún que otro gallo, producto de los nervios y la emoción, poco a poco la sala se empieza a contagiar. Cuando me doy cuenta estamos todos repitiendo: ahora soy blogger y todo lo cuento y si me preguntan digo… lee mi blog!

Qué grande eres Mónica, me digo para mis adentros.

Empieza a hablar, nos da la bienvenida, las gracias… se disculpa por los gallos al cantar – en los ensayos me salía mejor – dice y se ríe, se ríe con su risa contagiosa. Risa que me permite, por primera vez en toda la mañana, respirar más calmada. Me dejo caer sobre el asiento con la única intención de disfrutar y de repente… SORPREESAAA!! El primer premio del día. El premio al blog del año. Premio que se lleva Lucía del blog Planeando ser Padres. La gente que estaba siguiendo el evento a través de mi directo de IG enloquece. Cómo? Los premios?? ahora?? Este año son por la mañana? Que no cunda el pánico, digo. Los premios son y serán por la tarde, pero por lo que ha anunciado después Mónica, Lucía solo podía estar un par de horas, así que decidieron darle el premio a primera hora mientras estaba presente. Lógico.

A partir de aquí, siento que el tiempo pasa volando. Es como si alguien le hubiese dado al botón de x2 y ahora todo fuera al doble de velocidad. Un vídeo de presentación de todo el equipo para darnos la bienvenida, la ponencia de Sara y Pilar hablando sobre la planificación para bloggers ocupadas, Raúl hablando sobre SEO… menos mal que en la bolsa de regalo de madresfera viene un bolígrafo y una libreta porque no he parado de tomar notas.

Entre unas cosas y otras llegamos al primer descanso. Café y networking, es lo que pone en la acreditación. Para mí es otra oportunidad de seguir conociendo a gente y hablar con los que ya conozco. Veo a Rocío, va apurada la pobre, está a mil cosas, pero no la puedo dejar escapar, así que me hago los 50 metros lisos y me planto delante. Un par de besos y un abrazo, dos o tres palabras y arreando. Empiezo a tener la sensación de que me quedo a medias con todo el mundo, pero es que hay que aprovechar al máximo y somo muchos. Además también quiero aprovechar para pasarme por los stands de los patrocinadores, y participar en los concursos. Foto con Pocoyo, con el pollo Pepe, meto la papeleta en la hurna de juguettos, calculo los bodies que puede haber en la lavadora de worten… madre mía, si es que no me da la vida para participar en todos. Eso sin contar el juego de las firmas. Sí, un juego que han hecho con la intención de ayudar a los más vergonzosos, como yo, a presentarnos y conocer a más gente. El premio, una taza madresférica. Y qué hay que hacer? Conseguir reunir el mayor número de firmas, si de esas firmas tienes las de los blogs infiltrados que dirán más tarde, consigues la taza. Reconozco que la idea me parece maravillosa, incluso hubo mucha gente que se lo tomó muy al pie de la letra, pero a mí lo de sacarme la vergüenza me parece mucho más complicado que con papel y boli en mano. Así que, mejor me guardo la libreta para seguir tomando apuntes a riesgo de saber que posiblemente luego me arrepienta.

Efectivamente, no tardé mucho en arrepentirme. Pero no por no haber participado en el juego, ni siquiera por no haberme llevado la taza, sino por haberme dejado paralizar por la vergüenza. Cuando esa mañana salí de mi casa destino a Madrid, lo hice como espectadora, con la ilusión de conocer a mucha gente, gente a la que sigo, a la que admiro… Pero nunca, nunca me había podido imaginar que pasase lo contrario, que alguien me pudiese venir a decir a mí, que le gusta lo que hago, que me sigue, y que tenía ganas de conocerme… me quedé literalmente sin palabras. Lo único que conseguí balbucear fue un gracias. Maldita vergüenza. Cuando la sangre empezó a correr de nuevo por mis venas ya era tarde. Tenía sentimientos encontrados. Por un lado me sentía fatal por no haber sabido reaccionar, pero por otro me sentía afortunada. Yo no era finalista, no había un premio esperándome, pero me daba igual, acababa de ganar el premio más grande que me podían haber dado. Las ganas y la confianza para seguir haciendo esto, que tanto me gusta.

Las doce y media, mis piernas aún temblorosas y yo volvemos a la sala. La siguiente ponencia es la de las dos Anas, Ana Spínola y Ana Saro, ellas nos hablarán del odio en las redes. Sigo tomando apuntes. Llega el turno de Patricia, ella nos hablará de cómo trabajar con marcas. Madre mía, por qué no conocía a esta mujer? Sin desmerecer al resto, para mí fue la ponencia estrella. Tanto fue así que me olvidé de tomar notas. Crack es poco para definirla.

Ahora el tiempo en vez de ir a x2 debe estar yendo a x4 porque sin darme cuenta ha llegado la hora de comer. Eso sí, antes de marcharnos aparecen los de Juguettos con la hurna para hacer el sorteo. Seis papeletas, seis premios. Una manta de actividades, un andador, una mesa interactiva, una moto… y en mi cabeza solo pensaba, madre mía, no se si estoy teniendo mala suerta o buena suerte, porque como me toque uno de estos a ver como hago para meterlo en el avión. Queda solo una papeleta, es una consola pdc táctil, esta sí que me cabe en la mochila – bromeo con Sara – nos reímos y de repente sale el nombre, mi nombre. Salto de la silla sin pensármelo dos veces, mi cara de felicidad lo dice todo. En ese momento solo pienso en papi y mi niño, les va a encantar.

Ya en el comedor, me pido un agua. Los nervios y la emoción de todo el día me han secado la boca. De comer, mejor no hablemos, hice de todo menos comer. Dos rollitos de primavera y dos croquetas, pero de las de señoras finas… eso fue todo lo que comí. Y no porque no hubiese suficiente comida (ya sé que los gallegos tenemos fama de buenos comedores) o no estuviera rica. Todo lo contrario. Pero es que no me daba la vida. Sí, creo que esa es la sensación que más tuve a lo largo del día, no me da la vida. Sigo conociendo y desvirtualizando a gente, Pau, Tere, Paqui, Judit, Alberto, Rubén, Nanoc… he perdido la cuenta. Barajo la posibilidad de tomarme un vinito, a lo mejor se me quita la vergüenza, o a lo mejor la lio parda, mejor me estoy quietecita que mi relación con el alcohol es tan esporádica que solo con olerlo… en fin, descarto la opción y me pido un refresco. Entre risas, fotos, bromas… empiezan a colocar las mesas para la feria del libro madresférico. Pienso que es una pena no poder llevármelos todos, pero mi economía no me lo permite. Así que me ciño a los dos libros que traía en mente. Las superabuelas y la libreta roja. Me pongo en primera fila junto a Marta y las dos bromeamos con Cris y Carlos mientras nos firman los libros. En ese momento estoy en modo fan total. Está siendo un día increible, no puedo pedir más. Bueno sí, le pido a Sunne que me firme también la libreta roja, idea inicial de Marta y a la que luego nos unimos algunos más. Concretamente nos firma la página 61 de la libreta roja, que es donde está su caricatura. Pero eh, que hasta le traje una silla para que se pudiese sentar y firmar como uno más en la feria del libro. Creo que es el único que no ha escrito un libro y puede decir que ha firmado libros. Sunne es mucho Sunne.

Fotografía hecha por @Chibimundo

Miro el reloj, son las cuatro menos diez, aprovecho para ir al baño, no quiero perderme ni un solo minuto de los premios. Cuando entro en la sala, Mónica y Clara ya están sentadas, preparadas para empezar la charla de Metablogging. Cojo mi libretita para seguir tomando notas. Entre unas cosas y otras el día ha ido pasando. Ha llegado el momento de los premios. Cojo mi móvil, he pensado en retransmitir los premios en directo, todos los premios al completo. No siento el brazo, cambio el móvil de mano varias veces, pienso que bien me hubiese venido mi palo de selfie, para el año me lo traigo.

Fotografía hecha por @chibimundo

Hay gente que no ha podido venir y lo está siguiendo en directo en IG gracias a los que estamos retransmitiendo en directo y me alegro un montón. Bego, Papa Montessori, Liditaswan, Patri… Siento que estoy viviendo las emociones por partida doble, por lo que estamos allí y por los que están a distancia. Me dejo llevar, cada vez que sale el nombre de un ganador lo celebro y disfruto como si fuera mío.

Mejor blog de educación – Manu de El maestro manu

Mejor blog de gastronomía – Marta de Living las vegans

Mejor blog de manualidades – Lucía de Menudo numerito

Mejor blog de moda infantil – Clara de Saquito de canela

Mejor blog personal – Eulalia de Princess & Owl stories

Mejor blog de tecnología – Annabel de Tecnología en familia

Mejor blog de humor – Andrés de Manual para padres frikis

Mejor blog de embarazo y crianza – Carmen de No soy una drama mamá

Mejor blog de infertilidad – Andrea de Las aventuras de bebé pingüino

Mejor blog de paternidad – Marq de Padre en estéreo

Mejor blog de ocio familiar – Julia de Bebé a mordor

Antes de dar el premio al mejor blog de concienciación, Eloisa nos da una charla precisamente de concienciación, para hablar sobre la prevención del cáncer de mama. Ya la había escuchado en otras ocasiones, pero cada vez que escucho a Eloisa no puedo evitar que se me pongan los pelos de punta.

Mejor blog de concienciación – Vanesa de Y de verdad tienes tres?

Mejor Vlog – Ely de Hey mommy

Mejor podcast – Carlos de Un papá como vader

Mejor blog revelación – Marta de Marta Rivas Rius

Premio a la trayectoria – Melisa de Madre Reciente

Mi enhorabuena a todos y cada uno de ellos.

Se acabó!! No me lo puedo creer. Se ha pasado el día volando. Yo sigo con la sensación de que no me dio la vida para todo lo que me hubiese gustado. Se me ha quedado mucha gente por saludar, muchas cosas por decir, muchos besos y abrazos por dar. Para el año… para el año más y mejor!!

Es la una y media del mediodía del domingo, y aquí estoy frente a la puerta de embarque que me lleva de nuevo a mi Coruña. Me voy cargada, sí… literalmente cargada, pero sobretodo me voy cargada de sueños, de energía, de lecciones aprendidas, de ganas de hacer muchas cosas, de besos, de abrazos, de recuerdos… Porque lo que tengo claro, es que mi primer #MBDay lo recordaré el resto de mi vida.

 

 

 

Si quieres leer la crónica de muchos otros blogueros sobre el #MBDay18, puedes hacerlo aquí.

14 comments on “Mi primer Madresfera Bloggers Day #MBDay18”

  1. ¡¡Qué bonito ha sido leerte!!! Y abrazarte bajo la lluvia no me digas que no es romántico, por favorrr!!!

    Eres fantástica espero que podamos coincidir prontito con más tranquilidad y hablar mucho, reírnos, compartir y hacernos fotos!!
    Un beso enorme

    • Muy romántico! 😍😍
      Muchas gracias, de corazón! Yo también espero (deseo) coincidir pronto. Un abrazo grande (seco, pero igual de romántico)

    • Jajajaja Lo que pasa fuera del MBDay se queda para nosotros 😉 A mi tb me encantó conocerte! Pena de que se acabara todo tan rápido. Un besote y muchas gracias. 😘

  2. Uf a mi si que me has puesto los pelos de punta, he sentido tu emoción gracias por compartir ese día, ha sido fantástico y por transmitir en directo y asi poder estar ahi contigo, eres grande mucho más de lo que te puedes imaginar eres mi inspiración un ejemplo a seguir soy fan total e incondicional😘😘😘

  3. Par favaaaarrr! Qué descripción tan detallada del día!!! Me has hecho revivirlo otra vez, que ya me había olvidado de la mitad de las cosas 😂

    Te hice un favor callandome 😜 jaja.

    Muchos besos, y brindemos por q sean muchísimos más!!!!

    • Yo también tengo lagunas mentales! 😂😂🙈🙈
      Me hiciste muchos favores, tengo mucho que agradecerte! 😍😍😍
      Brindemos por ello!! 👏🏻👏🏻

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