Nadie tiene la receta mágica para llegar a ser madres/padres perfectos. Ojalá! Ojalá ante cualquier situación donde no supiéramos cómo actuar, nos sintiéramos desbordados, sin saber que hacer o que es lo mejor… tuviéramos un genio o un hada madrina que nos dijera paso a paso que debemos hacer. Pero no!

El primer error ya lo cometemos al pretender ser padres/madres prefectos. Eso no existe. Como seres humanos que somos, no nacemos aprendidos, nos equivocamos, una, dos… muchas veces. Tropezamos varias veces en la misma piedra. Sin embargo, lo que verdaderamente importa es saber parar, reflexionar, ver que hicimos mal, que podemos cambiar o mejorar, levantarse y solucionarlo. Aprender de los errores cometidos para no cometerlos de nuevo.

La responsabilidad de educar a un hijo, la responsabilidad de hacerlo sabiendo que lo que haces es lo mejor para él, es enorme. Pero sobretodo, es muy muy difícil. Y ya no solo por las dudas, miedos… por la culpa. Sino también por la “herencia educacional” que llevamos a nuestras espaldas. Las famosas “mochilas”.

Muchas veces, ante el desconocimiento, lo que hacemos es recurrir a lo que nos enseñaron de pequeños, a lo que se vino haciendo siempre. Sin embargo, los que me conocéis sabéis que soy de la opinión de que, porque algo se lleve haciendo de una manera toda la vida, no quiere decir que esté bien hecho. Solo hay que pensar en el tema cachete. Es una mochila que llevamos arrastrando desde pequeños. Lo vivimos, lo aprendimos, lo normalizamos… pero, NO está bien!

En lo últimos tiempos la maternidad/paternidad ha cambiado mucho. Ha cambiado la manera de educar, la manera de vivirla. Y sin ninguna duda, considero que para mejor. Hoy en día tenemos acceso a mucha más información. Existen grupos de apoyo, de información, sobre lactancia, colecho, refuerzo positivo, porteo, rabietas, BLW, rutinas… Esto hace que podamos decidir y elegir como educar a nuestros hijos sin tener que conformarnos con lo heredado. Sin embargo, esto que a priori puede parecer tan positivo, es el causante de muchos conflictos generacionales.

Porque si haces colecho, lo estás mal acostumbrando… Si el niño tiene un año y le das pecho, eso ya es vicio… Si en vez de pecho le das biberón, prácticamente están envenenando al niño con tanto químico… Si cuando empiezas con la alimentación complementaria decides hacer BLW (Baby led weaning), como se te ocurre, vas a ahogar a tu hijo… Si de repente le da una rabieta en medio del supermercado y se pone a gritar y llorar, es que no tienes mano dura, “esto con un cachete se solucionaba”

Si si… volvemos al tema cachete. Y es que es imposible no hacerlo cuando en temas de educación es una de las cosas que más polémica y controversia provocan. Me sorprende que se ponga el grito en el cielo por el colecho, por la crianza con apego, por el refuerzo positivo… pero luego a la hora del cachete, se vea como algo normal. Normal, por el simple hecho de que se lleve haciendo toda la vida.

No debería ser al revés?

Hace poco escuché una frase que me gustó mucho y venía a decir: “aún no se vio a ningún niño en la consulta de un psicólogo por exceso de cariño”. No hace falta añadir nada más, verdad?

Sin embargo, la realidad es otra, y la triste realidad es que la “mochila” del cachete sigue estando presente hoy en día como método de educación en muchas familias. Se sigue escuchando el “yo recibí algún cachete de pequeño y mira que bien salí”. O el “muchos niños lo que necesitan es un buen cachete para que se les quite la tontería”.

Ante frases como estas pienso que en vez de avanzar nos hemos quedado en el pasado. Considero que llegados a este punto, es necesario, muy necesario, pararse y reflexionar. Y no encuentro mejor manera de hacerlo que escuchando a gente que sabe del tema. Por eso estreno mi sección de recomendaciones, recomendando encarecidamente esta entrevista que Mónica, de @madresfera le hizo a Carmela del Moral, de @savechildrenes, donde hablan del tema del cachete y no dejan lugar a dudas:

El cachete a tiempo es violencia.

Espero que después de escucharlo la gente que está a favor del cachete, reflexione. Nunca seremos madres/padres perfectos, pero está en nuestras manos buscar lo mejor para nuestros hijos. Creo que hoy es un buen día para soltar lastre, dejar atrás esas mochilas y crear conciencia. Hoy es buen día para aprender y seguir hacia adelante. 

Espero que el día de mañana nuestros hijos ya no tengan que cargar con esta “mochila”.

 

 

6 comments on “NO al Cachete!!”

  1. Un cachete nunca compensa ya que no arregla el problema y como te sientes después uf con lo que sufru cuando se hacen daño, como dices soltar lastre y crear conciencia😘

  2. Yo creo que poco a poco vamos mejorando, aunque seamos una minoría los que lo vemos así, esforzarnos en usar otras estrategias antes de llegar a la violencia, de cualquier forma creo que ya nos hace mejores.

    Que es complicado, por muchas cosas, claro. Pero ahi estamos luchando, ¿verdad? :*

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