Hace unos días en el parque le escuché a una mamá decirle a su niño “no seas chivato” y no sabría explicar muy bien el motivo… creo que fue la cara del niño en respuesta a esas palabras pero, me hizo reflexionar y pensar sobre el tema. 

Qué significa ser chivato?

Si buscamos en la RAE o por internet podemos encontrarnos con varios significados:

  • Por un lado está la definición que dice que chivar es delatar algo o a alguien, o revelar con mala intención algo oculto que perjudica a otro.  
  • También puede referirse a contar una cosa a alguien para que obtenga un beneficio de ello o para acusar a otra persona. 
  • Delatar o acusar a alguien, señalar a alguien atribuyéndole la culpa de una falta, de un delito o de un hecho reprobable, para que sea castigado. 

En todos los casos parece que chivar va asociado a perjudicar, castigar o beneficiar a alguien. Siempre hay una intención. Es decir, un niño chivato nos estaría contando algo sobre alguien con la intención de perjudicar, castigar o beneficiar a esa persona.

Siempre es así?

La respuesta es NO. Si me paro a pensar, el niño del parque tendría unos tres o cuatro años. Con esa edad los niños ya saben diferenciar lo que está bien y mal. De hecho los estudios dicen que con tres años aproximadamente empiezan a adquirir el sentido de la justicia y este va madurando con la edad. 

Por eso, cuando ven que otros niños están haciendo algo que consideran que no está bien o que no es justo, posiblemente porque nosotros le hayamos enseñado en casa que es así, lo primero que harán será venir a decirnos que “fulanito” está haciendo eso que nosotros tantas veces le hemos dicho que no se hace. 

Un ejemplo muy sencillo es cuando le decimos a nuestros niños que no salten en el sofá porque está mal hacerlo. Cuando vamos a casa de un familiar o amigo y vemos que hay otros niños que están saltando en el sofá, qué sucede? Pues que lo primero que hará nuestro niño es venir a decirnos, “mira mamá, esos niños están saltando en el sofá”.

En este caso su intención es la de perjudicar o beneficiar a los otros niños? NO, simplemente es la de informarnos. La de hacer lo correcto. NO ES UN NIÑO CHIVATO.

Sin embargo, si hablamos de niños a partir de los 6 o 7 años, la cosa cambia. A partir de esa edad los niños tienen la picardía de saber decidir o elegir lo que deben o no contar, ante una situación que han visto que está mal o es injusta, y si les puede afectar o no. Son más conscientes a la hora de decir o hacer algo para perjudicar u obtener un beneficio de ello. Y ahí es donde entramos nosotros, los padres, los educadores… en saber diferenciar cuando un niño nos está contando algo o está acusando a alguien de algo con el fin de obtener algún beneficio de ello o que esa persona sea castigada. Se está chivando. O por el contrario, solo nos lo está contando para informarnos de que algo o alguien está haciendo algo incorrecto, porque lo que busca es que se haga justicia, independientemente de si le afecta a él o no. 

Sea como sea, debemos saber reaccionar antes ambas situaciones. En el caso del niño que solo busca informar, hacerle saber que lo que ha hecho es lo correcto. Y en el caso del chivato, explicarle que hizo muy bien en contarnos lo sucedido, pero nunca deberemos reprender o regañar a la persona acusada delante de él (aunque sepamos que es verdad que actuó mal), para no reforzar ese comportamiento. Debemos hacerle entender que está bien informar de las cosas, pero que hay que tener en cuenta que cuando una persona está haciendo algo, aunque consideremos que está mal, pero eso que está haciendo no perjudica ni afecta a nadie, esa persona está actuando en consecuencia de su propio perjuicio y no debemos actuar. En definitiva, hay que hacerles entender cuando es correcto que nos cuenten las cosas y cuando no.

Hay que prestar especial atención a los niños que tienen mucha tendencia a chivarse. Suelen ser niños con problemas de autoestima, que buscan llamar la atención o muy competitivos… sea el caso que sea, son niños que necesitan que se les preste atención, que se sientan valorados y que no busquen su satisfacción en los errores de los otros niños o pasando por encima de ellos.

Qué puede pasar si le digo “no seas chivato”??

Teniendo en cuenta todo lo anterior, debemos tener mucho cuidado a la hora de decirle a nuestros niños que no sean chivatos. 

Primero debemos tener cuidado de llamarle chivato a un niño cuando realmente lo único que está haciendo es informar. Situación que ahora identifico con el niño y la mamá del parque. Y de ahí, quizás, la cara de incomprensión del niño. 

De hecho, y desde mi punto de vista, y a sabiendas de que un niño, llegado el momento pueda venir a chivarse de algo o alguien para perjudicarlo o beneficiarse, aún en esa situación, no deberíamos decirle nunca “no seas chivato”.  Deberíamos como dijimos antes hacerle entender que eso está mal, que lo correcto simplemente es informar. Pero nunca decirle “no seas chivato”.

Y lo creo así, porque diciéndole “no seas chivato”, le estamos cerrando las puertas a que luego nos cuenten las cosas, a que el día que realmente necesite contarnos algo no recurra a nosotros para hacerlo.

Hoy en día, hemos avanzado mucho en el tema del acoso escolar, del bullying. A diario están saliendo campañas cuyo único mensaje es el de transmitirle a los niños que no se queden callados ante situaciones injustas. Que no tengan miedo, que sean valientes. Que no hagan cosas que no le gustaría que le hicieran a ellos. Que acudan a nosotros, los adultos, para contarnos lo que pasa, para ayudarlos. 

Por lo tanto…

si les decimos “no seas chivato” no les estamos mandando un mensaje contradictorio? 

Sigamos fomentando el que no se callen, el que nos cuenten las cosas… no le digas a tu niño “no seas chivato”. Sí tú se lo dices a tus niños, ellos se lo dirán a otros niños. Realmente es lo que queremos?

 

Vosotros que opinais? Dejadme vuestra opiniones, me encantará conocer vuestro punto de vista!!

4 comments on “No seas chivato!!”

  1. ¡Hola!
    Me parece muy interesante y comparto tu manera de pensar.
    Mi peque tiene ahora casi 4 años y es cierto que desde hace un año o algo más empezó a decirme eso de “Mira, mamá, está cruzando en rojo y no se hace” y cosas similares. Lo que sí le pedimos es que sí ha de contarnos algo de otra persona, que lo haga bajito o cuando ya estemos lejos. A veces gritaba tanto que me daba miedo que nos diesen un guantazo, jajajajaja

    • Jajaja… claro, tienen que aprender a saber lo que es la discreción. Que aunque lo que dicen no tiene maldad hay a gente que les puede molestar. Y siempre premiando el que nos cuenten las cosas. Gracias por tus palabras. 😘😘

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