No hay mejor manera de terminar el mes que participando en el reto #resceteando de mi querida @cachitoacachito con esta receta de palmeritas de pizza.

Una receta tan sencilla que está al alcance de cualquiera, pero no os dejéis engañar porque tiene lo mismo de sencilla que de rica. Como decía el otro día en mi cuenta de instagram, cuando publiqué la foto de la receta, a veces solo hay que cambiar un poco la presentación para hacer de algo sencillo, algo excepcional.

Y eso precisamente es en lo que consiste el reto de mi querida Itzel, en coger algún alimento o plato cotidiano y darle la vuelta, inventar, crear… Os recomiendo que le echéis un ojo a los retos anteriores porque todas las recetas son increíbles.

No me lío más. Vamos allá.

Ingredientes:

  • Una lámina de masa de hojaldre rectangular
  • Dos cucharadas de tomate frito
  • Queso en lonchas
  • Jamón york en lonchas
  • 1 Huevo
  • Queso rallado de pizza (mezcla 4 quesos)
  • Orégano

Paso a paso:

Encendemos el horno a 210º para que vaya cogiendo temperatura.

Cogemos la masa y la extendemos. Yo la dejo tal cual pero si preferís podéis estirarla un poco más para que quede más fina. A continuación le echamos las dos cucharadas de tomate frito y lo repartimos bien por toda la superficie. Agregamos una capa de lonchas de queso y por encima otra capa de lonchas de jamón york.

Ahora poco a poco iremos enrollando la masa, lo haremos desde los dos extremos hacia el centro. Una vez que ya tenemos la masa enrollada cogemos un cuchillo que corte muy bien y empezamos a cortar del grosor de una dedo más o menos formando las palmeritas. Estas las vamos colocando en la bandeja de horno sobre papel de hornear. Esta es la parte más laboriosa de la receta, no os preocupéis si al principio parece que no quedan con la forma perfecta, o parece que se desmontan un poco, una vez que vayan al horno y la masa de hojaldre crezca quedarán perfectas.

Batimos el huevo y con un pincel pintamos las palmeritas, por arriba y por los laterales. Luego les echamos por encima queso rallado y orégano.

Por último, las metemos en el horno intentado que haya bastante separación entre ellas ya que en el horno van a crecer y así evitaremos que se peguen unas a otras. Las dejamos en el horno hasta que estén doraditas, aproximadamente 25/30 min.

Las retiramos del horno y ahora… ahora a gusto del consumidor. Hay a quien le gustan calientes y otros que prefieren comerlas una vez que ya están frías. Sea como sea estarán riquísimas.

También podéis variar la receta y hacerla con los ingredientes que queráis. Se me ocurre de atún, chorizo, cuatro quesos, espinacas, carne picada, pollo… Recordad es solo cuestión de darle la vuelta.

Y no os olvidéis de pasaros por el blog de mi querida Itzel para ver los retos de #resceteando y si tenéis oportunidad participad. Estoy deseando ver todas las recetas y el reto del próximo mes.

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