San Valentín, ese día en el que las parejas hacen gala de su amor. Las floristerías y restaurantes, las perfumerías y joyerías, hacen su agosto particular. Y mira, no vengo a criticar si es algo comercial o no. No, señores. Todo lo contrario, vengo a deciros que lo aprovechéis por todo lo alto. Porque a veces cuando estamos atascados, solo necesitamos un empujón, una excusa para volver a tomar las riendas.

Vengo a deciros que hoy, dejéis de lado todo el estrés, los enfados, el trabajo, las culpas, los reproches… vengo a pediros que os cojáis de la mano, os miréis a los ojos, y os dejéis llevar sin importar lo demás. Quiero que os deis cuenta de lo mucho que os echáis de menos a pesar de vivir bajo el mismo techo. De lo importante que es dedicarle tiempo a nuestros hijos, pero también a la pareja. Porque sí, tener hijos sin duda es un reto para la pareja. Y solo depende de lo unidos que estemos para poder superar esos retos o quedarnos por el camino.

La maternidad/paternidad nos absorbe tanto que nos olvidamos lo que éramos antes de formar una familia. De repente toda tu vida cambia, a penas salís solos al cine, a cenar o simplemente a dar un paseo, porque no hay tiempo, porque estáis cansados, porque no te apetece, porque no tienes con quien dejar a los niños, o incluso porque no quieres dejarlos con nadie, no te quieres separar de ellos.

Error!

Y te diré porque es un error. Porque en el fondo son excusas. Los niños son lo más importante para una madre y para un padre. Nos dejamos el alma y la energía en ellos. Pero no por ello podemos dejar a la pareja de lado. Es una aventura que iniciamos para vivir juntos, de la mano.

Sí, puede que las cosas no sean como te esperabas. Casi nunca lo son como nos lo imaginamos. Puede que al principio (y después) sea complicado. Pero no fueron también complicados los primeros días (meses) que os fuisteis a vivir juntos? Seguramente erais muy distintos en muchas cosas y os adaptasteis. Avanzasteis. Pues esto es otra fase de adaptación. Más intensa, más agotadora, más estresante…. pero sin duda mucho más enriquecedora. Y solo de vosotros depende que la viváis juntos.

Así que sí, hoy permitiros la excusa de San Valentín para empezar de cero. Llamar a los abuelos, a la tita, a esa amiga que estará encantada de quedarse un par de horas con los peques. Repítete hasta la saciedad que no eres mala madre ni mal padre, ni te tienes que sentir culpable de dejar al peque unas horas con alguien que lo va a cuidar bien, para dedicarte tiempo a ti, a tu pareja… a los dos. Es taaann necesario y sobretodo beneficioso. No te imaginas cuanto, por eso estoy aquí para recordártelo.

Pensar que es lo que más os gustaba hacer antes de ser padres y disfrutar de ello. Olvidaros por un momento que sois padres, solo sois vosotros dos. Nada de hablar de niños, nada de reproches. Tocaros. Sentiros. Abrazaros. Besaros mucho.

Y cuando estéis volviendo a casa, con las energías renovadas, cogidos de la mano, miraros a los ojos y prometeros que ya no vais a necesitar más la excusa de san Valentín. Prometeros que de vez en cuando repetiréis o haréis planes solos, como pareja. Sin excusas, sin peros…

Al final, formar una familia feliz y un entorno agradable, sano y de amor para vosotros y vuestros hijos solo depende de vosotros.

2 comments on “San Valentín… con hijos!”

  1. Muy bonito 🙂 yo siempre digo que la intimidad de pareja no se reduce al sexo, mirarse a los ojos basarse, conversar….a veces el ritmo del día a día hace que nos olvidemos de estos momentos indispensables.
    Un abrazo

    • Sí, vivimos acelerados. Sin tiempo para nada. Nos olvidamos de que a veces hay que parar y disfrutar más de los momentos. Porque esos son los que nos dan la energía para seguir.

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