Sí, te lo digo a ti. Que conoces mis debilidades. Que aprovechas la mínima para acecharme, y yo como una tonta, caigo en tus redes. Y lo hago a sabiendas de que me va a perjudicar. De que luego voy a estar desbordada y me voy a sentir mal. Sabré que he malgastado el tiempo por tu culpa.

A ti, que te miro de frente pero sin hacerte frente. Hoy te digo… basta!

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