Había escuchado a las abuelas hablar de ella sin darle mucha importancia. Sin embargo, los rumores de sus poderes empezaron a ser comentados en prensa, revistas, internet… hasta en grupos de WhatsApp.

Un día en la oscuridad de la noche, desesperada, muerta de cansancio, sin saber que hacer… decidí hacer caso a todos esos rumores y fui en busca de su ayuda.

Allí estábamos frente a frente, la agarré, la miré fijamente y le dije: si de verdad eres lo que dicen que eres, si de verdad haces lo que dicen que haces… ayúdame!

Luego… haciendo acopio de lo que decían que tenía que hacer para que pudiera ayudarme, le quité todas y cada una de sus capas, la estrujé, lloré al hacerlo… respiré su olor… sí, dejé que su olor me invadiera… Y sin darme cuenta, de repente… de repente el milagro se produjo. Era verdad. Lo que decían era verdad. Desde ese momento se convirtió en mi “superheroína”.

A pesar de todo. Hay gente que la menosprecia. La desprestigian diciendo cosas como: es un engaño de las abuelitas, una farsa, es irritante, molesta… y apesta. Pero la verdad, o por lo menos mi verdad, es otra.

Y mi verdad es que sus poderes son reales. Por eso cuando veas que los seres malvados van a por ti y los tuyos. Cuando veas que no hay nada que puedas hacer para combatir esos virus malignos y sus síntomas… síntomas como son la tos, la congestión o el dolor de garganta… no lo dudes, solo tienes que ir en su búsqueda, porque ella te ayudará de una manera que ni imaginas.

A estas alturas de la historia estoy seguro que ya sabes quien es esa “superheroína”. Pero si eres uno de esos despistados que no sabes de qué estoy hablando. Te desvelaré el secreto. La “superheroína” con muchas capas es, ni más ni menos que: “LA CEBOLLA”

Aunque esto pueda parecer ficción, no lo es.

La primera vez que comenté que había pasado la noche en vela por culpa de la tos, y me hablaron de los poderes de la cebolla me lo tomé a broma. Sin embargo, a la vez siguiente, presa de la desesperación, decidí recurrir a ella. Solo recuerdo estar muy cansada, recuerdo como poco a poco la habitación se empezó a impregnar de un fuerte olor a cebolla, como sin darme cuenta la tos se empezó a mitigar y empecé a caer presa de morfeo. Lo siguiente que recuerdo es despertar con el sonido del despertador. No me lo podía creer. Había funcionado.

A pesar de las evidencias, la duda de si fue una coincidencia o casualidad siguieron rondando en mi cabeza. Dudas que definitivamente desaparecieron cuando el peque empezó a ir a la guardería.

Los virus entraban y salían como perico por su casa. La tos y los mocos se convirtieron en visitantes habituales, y con ellos también nuestra “superheroína”, la cebolla. Así que sí, después de no una, ni dos, ni tres… sino de muchas noches donde hemos recurrido a la cebolla, y siempre el mismo resultado. Ahora puedo confirmar con rotundidad que la cebolla tiene poderes.

Cuáles son sus poderes?

Tiene muchos. Tiene vitaminas A, B y C. Aporta sales minerales como calcio, fósforo, hierro y zinc, entre otros… Pero sus cualidades más poderosas son los flavonoides, que presentan una acción antiinflamatoria. Y su aceite esencial, que es ideal como expectorante, antiséptico, balsámico, rubefaciente y analgésico local. Esto hace que la cebolla sea un antitusivo natural muy poderoso.

Como actúa?

Pues la manera más sencilla que utilizamos en casa para combatir la tos y la congestión es: cortar la cebolla en varios trozos y ponerla en un plato en la mesilla al lado de la cama.

Sí, así de sencillo.

Lo ideal es ponerla media hora antes de ir a dormir y mantener la puerta de la habitación cerrada para que se concentre el olor.

Hay gente que le echa unas gotas de agua porque dicen que ayuda a expandir el olor. Otros sin embargo le echan un poco de azúcar porque dicen que así el olor no resulta tan irritante. 

Para actuar contra el dolor de garganta lo ideal es elaborar un sirope o jarabe natural a base de cebolla y miel.

Como sabéis la miel contiene muchas propiedades beneficiosas, lo que hace que frecuentemente sea utilizada para el alivio sintomático del resfriado. Su acción calmante ayuda a aliviar síntomas como la tos y el dolor de garganta.

Imaginaros la combinación de las dos.

El modo de preparación sería: cortar una cebolla es trozos pequeños. A continuación meterlos en un frasco y rellenar este con miel. Taparlo y dejarlo reposar durante toda la noche para que la cebolla suelte su jugo. Al día siguiente colarlo. El sirope resultante se deberá ir tomando a cucharadas pequeñas a lo largo del día.

Aviso: el sabor no es agradable.

Precaución: está totalmente desaconsejado el uso de miel en niños menores de un año debido al elevado riesgo de producir botulismo infantil. 

Alternativas.

Me consta que esta gran “superheroína” tiene muchas maneras para darnos su poder: cocida, en cataplasmas, en jarabe, en infusiones…

Algunas o las más conocidas son: jarabe de cebolla con limón, infusión de cebolla, sirope de cebolla y ajo, cebolla y azúcar… pero son alternativas que en casa no hemos probado.

Así que si tú has recurrido a alguna de ellas en alguna ocasión… cuéntanos tu experiencia.

Para ti la cebolla también es una “superheroína” con muchas capas?

4 comments on “Una “Superheroína” con Muchas Capas!!”

    • Reconozco que yo pensaba que era una tontería. Pero mira cuando luego lo he probado y vi que funcionaba. Puede que haya gente a la que no… no te digo que no. Pero a la gente que se lo he dicho y lo ha hecho, le ha ido funcionando a todos. Así que sí, bendita cebolla! Jajajjajaja

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